
Quizás debería tomar sus pétalos y olvidar todo lo ocurrido, todo lo vivido. Olvidar gentes, lugares, olores, esencias, texturas ... sensaciones. Recordar lo anterior a lo olvidado y rellenar ese hueco con historias inventadas. Con besos ficticios, fingidas caricias y miradas intermitentes. Paseos por playas inexistentes. Fotos que nunca se hicieron o videos en los que nunca saldré. Un mundo aparte acorde a lo que me hubiera gustado.
Pero olvidar significa tambien romper con todo y no siempre se desea esto. Todo lo que nos pasa son retales de una vida. Muescas en el revólver que nos ayudan a vivir. Y por ello no todas son malas. Siempre tendré esas gentes que supieron estar ahí, esos lugares, los cuales disfruté. Esos olores que me evocan buenos momentos cuando vuelvo a inhalarlos o esas texturas que al tocarlas me hacen extremecer en un amplio abanico de buenas sensaciones.
Esas historias tan reales. Esos besos locos, robados, pasionales ... ; esas caricias, todas tan reales. Esas miradas que decían mucho más que las palabras. Esas playas en las que paseé, esas fotos que me recuerdan siempre quien soy y esos videos los cuales me hacen seguir siendo quien soy.
Lo malo esta para ayudar y lo bueno esta para disfrutar, pero nunca jamás se ha de olvidar